DESTINO

Te vi parada en la esquina del destino,

Llovía y no tenías paraguas,

De la curva de tus labios colgaba una gota de agua,

No había visto nunca nada tan hermoso.

Me acerqué y te ofrecí mi amor,

Me miraste sorprendida, después reíste,

Nos tomamos de la mano en silencio,

No había nadie en la calle salvo tu y yo

Juntos caminamos ahora por el mundo,

Nuestro amor se parece a un carrusel que nunca se detiene,

Aquella vez que te vi parecías un ángel peregrino,

Gracias a todos los cielos por ponerte en mi camino.

Publicado con WordPress para BlackBerry PlayBook.

~ por Perry Mem en agosto 30, 2011.

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